No hay placer más exquisito que ver tu mirada parpadear mientras oculta esos ojos que me derriten y luego los hace aparecer, tomándole fotografías al deseo de mi por ti que se nota a leguas.
No me castigues, ni me juzgues por sentir esto, pero es mejor decírtelo que ser un hipócrita fan tuyo, envidio al amanecer que te ve despertar, envidio aquel espejo que refleja el motivo por el cual me tienes delirando.
No me digas que no te conozco, pues en sueños he entablado contigo la conversación de tus labios pegados a los míos mas bella jamas escuchada, una conversación de horas en las que no he querido despertar.
No me calles por favor, déjame expresarme y cuando termine ódiame, despreciame, golpeame si lo deseas, pero no me dejes reprimir este sentimiento, luego te dejaré en paz mientras me retiro lentamente sin dejar de verte, para imprimir tu imagen en mis parpados y seguir soñandote incluso cuando no este en mi cama.
No se si escuchaste algo parecido a esto de alguien hacia ti, pero hay una diferencia entre ellos y yo, pues mi corazón cuando te sintió por primera vez, te vio nacer y crecer dentro de el sin cobrarte un peso por el hospedaje de tu presencia en el.
No sabes cuantos diálogos he entablado con la luna, sobre el porque ellos si y yo no, porque si te pueden tener y yo no, ella solo me responde... porque el mejor hombre o mujer para una persona, es el mejor espectador pues analizara de lejos y se tomara el tiempo suficiente, para saber que sera lo mejor que le darás de ti.
Si... este soy yo, pero tal vez no sea tu tipo o al menos no este cursi estereotipo de hombre el que buscas, solo hazme un favor pequeño guarda este recuerdo por mi, para cuando necesite sentir algo hermoso y fantástico dentro de mi, deba venir hasta aquí y pedírtelo para volver a sonreír.



