Para muchas personas la suerte no está solo en ganarte la lotería o encontrarte objetos de mucho valor en equis o ye lugar, también puede estar en muchas más situaciones, que al parecer muchos no se dan cuenta de ello hasta que aplica la reconocidísima frase "Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde", como ejemplo de esas muchas situaciones o momentos en los que tiene que ver lo que diré es:
Cuando tienes una relación de pareja con alguien al principio todo es muy lindo y color de rosa en la mayoría de las ocasiones, cuando va pasando el tiempo esas cosas y pequeños detalles que hacían de la relación algo hermoso y "perfecto", se vuelven exigentes pues cada vez quieren más de eso, no hay ningún problema con ello, el problema es que se llega a un punto en el que nada es suficiente y aquí es donde entra a hacer su trabajo la ficticia frase "se está acabando el amor" y digo ficticia, porque eso no existe, el amor nunca se acaba, siempre esta ahí, pero tenemos una cultura en la que siempre esperamos algo de alguien a cambio de lo que le ofrecemos y si vemos que no lo hacen entonces empezamos a decepcionarnos y a creer que ya todo se está acabando, en casos extremos a creer que ya no te quieren o que hay alguien más y es donde empieza la sociedad a tener un gran peso sobre la conciencia, pues para mitigar un poco la supuesta razón de tu tristeza, le cuentas lo que pasa a la persona de más o menos confianza, esperando que esta persona te de un consejo, cuando en realidad solo te dará la razón de lo que estas suponiendo para no quedar mal contigo, (en escasos casos te llevaran la contraria y te harán ver tu error) y es allí donde cada vez las cosas se empiezan a tornar peor en tu mente, se empieza a construir un montón de situaciones y momentos en tu pensamiento creando en ti la paranoia, empiezas a volverte una persona posesiva pues ya hay una literal desconfianza no solo en tu pareja si no en ti mismo(a), debido también a la inseguridad que habita en ti, y sin tener pruebas algunas empiezas a suponer que te fallan y es donde viene la "venganza" haciendo que cuando alguien se empieza a interesar en ti, piensas en usarla para desquitarte de lo que supuestamente te está haciendo tu pareja, al final ese intento de parecer listo(a) vengándote, termina siendo la razón por la que te sientas a lamentarte de haberla embarrado, pues te das cuenta de que no pasó lo que te imaginabas.
Lo que acabe de decir es solo un ejemplo de una de tantas cosas que pueden llegar a pasar en el amor cuando esperas algo de alguien, sin ponerte a pensar que no todos pensamos igual, de que no todos sentimos igual y expresamos igual y el peor error es pretender que los demás piensen, sientan y se expresen como tú, cuando aprendes a dar sin esperar nada a cambio, te harás cada vez más fuerte a decepcionantes situaciones y de esta forma podrás valorar la suerte que tienes de estar con alguien que vale la pena, algo de lo que te sentirás orgulloso(a) y feliz porque esa suerte no es dinero, no es un objeto de valor es el privilegio de estar con alguien de quien te sientes libre de amar y seguro(a) no solo con tu pareja si no contigo mismo(a), valorando los pequeños detalles y así cuando llegue una decepción podrás estar un poco tranquilo(a) de saber qué hiciste tu parte y que no fue tu culpa lo que pasó, y así te darás cuenta que la suerte está en todos lados solo hay que saber distinguirla y aprovecharla.
