martes, 10 de diciembre de 2013

Saber valorar


Antes veía a parejas abrazadas, besándose y me decía a mi mismo que rico volver a sentir lo que es sostener a tu pareja del mentón y besarla con ternura, antes podría envidiar a aquellos que podían tener alguien a su lado, pero sentía rabia al ver que otros la lastimaban, le hacían daño y simplemente las dejaban a la intemperie de la soledad con mil y una heridas y otros como yo en ese entonces deseábamos tener a alguien a nuestro lado para demostrarles que habemos personas que valoramos lo que otros dañan, sentirme impotente de no poder decirle a alguien: "oye mucho gusto he venido a que veas el amor desde una perspectiva más positiva, vengo a hacerte feliz sin condiciones y sin vergüenza a la sociedad" pero no es tan sencillo, empezando porque el corazón del ser humano es masoquista, entre más daño le hacen más esperanza guarda para aquella persona que le hizo daño vuelva arrepentido a volver a intentarlo, y cuando ese impulso por querer que ese herido corazón se fije en ti, y le demuestres como se debe querer a alguien con sinceridad se pierde o es en vano, no vayas a esa persona si no te corresponde por su propia voluntad, deja que todo corra por su cauce con tranquilidad, no fuerces a tu destino a tener un final ya escrito, muchas veces resulta siendo un articulo corto de una noticia decepcionante, pero si sientes que puedes hacerlo, que no perderás nada al intentarlo, que tienes el valor de ir y arriesgarte al rechazo o al que te correspondan, pues, adelante!, que esperas.
Para todos aquellos que saben lo que es valorar a una mujer por lo que es y no por lo que aparenta, para aquellos que sabemos lo que es darlo todo en una relación sin miedo a ser desvalorado, para aquellos que sabemos ir con toda por alguien pero con cuidado haciéndola sentir segura de tus intenciones, por si de pronto esa es la persona que tanto esperabas o la que es para ti, pues déjame decirte que eres una persona de las mías, porque al amor no se le debe dar distancia, ni medidas, el amor no se pide, se da, el amor no es una limosna es una ofrenda hacia esa persona que quieres o amas, las heridas que tengamos del pasado no son nada cuando estamos con alguien que de verdad nos quiere, porque esas heridas se desvanecen. Si eres de los míos sabes que el pasado es un trampolín y no un sofá, respeta y se transparente con la persona que venga a ti, el tiempo y Dios saben cual es la mejor recompensa a tu paciencia.