jueves, 24 de septiembre de 2015

Ha terminado mi búsqueda

Te encontré y no te buscaba, había decidido no buscar y esperar que llegaras, y apareciste cuando en medio de la selva de la duda me hallaba, vi la luz que la vida me señalaba fui a ella y allí estabas tú con una sonrisa y los brazos de tu corazón abiertos para mí. 
Para que ver otra? Si tengo enfrente de mí una mujer más especial que un amanecer en primavera, más increíble que el nacimiento de una isla y más hermosa que un concierto de estrellas en un cielo de verano, no he sido un santo para merecerme tanto, pero tampoco pienso desperdiciar la oportunidad de ser feliz con la chica que dibujaba en mis sueños, que pintaba mi mente e imaginaba mi corazón. He sido prisionero de sus palabras, me ha encadenado a su encanto y me ha alimentado con lindos deseos. He aquí la razón por la cual despierto con alegría en las mañanas, llenándome de razones para seguir adelante con mis metas y por querer ser alguien mejor no solo para mi si no por ella también, para que se sienta orgullosa de haber hecho una excelente elección. 
He caminado en dirección a ti, dejándome llevar de todo lo que conforma tu ser y no pienso mirar atrás porque mi vida, la verdadera vida que deseo continuar la quiero seguir caminando de la mano contigo.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Un Soldado

Amor mío! mírame, soy yo el hombre que probablemente soñaste, soy aquel que estaba en guerra contra la traición, las mentiras, el engaño y la falsedad, siento haber tardado tanto venciéndolos, ahora estoy aquí frente a tu puerta, frente a ti y todo tu ser, sí, estoy lleno de heridas pero nada graves necesito tu amor para curarlas, fueron demasiados años en guerra contra mí mismo pero he vuelto como un soldado victorioso, mi arma? el deseo de encontrarte en la vida real porque en mis sueños solo te admiraba de lejos, mientras abrazaba la esperanza de hallar la luz que me llevara a ti.
Confieso que un día pensé en rendirme y dejar que las malas intenciones de otras personas acabaran conmigo, pero mi sueño de hallarte y nuestros sueños me dio fuerza para levantarme de nuevo, sí, estoy agotado y necesito tus brazos para descansar, recostarme en tu pecho y dormir junto a ti hasta que mi cansancio se desvanezca. Mira las manos de mi corazón son la prueba de cuanto tuve que luchar y esperar para estar hoy contigo. Mientras batallaba, aprendí muchas cosas y entre ellas el valor que le puedo dar a un sentimiento correspondido, por eso amor mío ámame como desees, que atesorare ese sentimiento en mi interior como la recompensa de tanta lucha y espera, es hora de descansar en tu ser y que sientas que este soldado, dará la vida por ti como la dio en esa guerra para llegar hasta aquí, a tu lado.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Los hijos como armas emocionales

Hoy hablaré del uso de los niños como arma en el chantaje emocional entre adultos y su sufrimiento como víctima indirecta de esta violencia emocional; además, os invitaré a reflexionar sobre el chantaje emocional hacia los niños, en paralelo a las manifestaciones adultas de este comportamiento.


El niño como arma

En la pareja, o la ex-pareja, es chantaje emocional es especialmente dañino, pues los niños son víctimas indirectas o directas, o claramente, el arma que se usa para amenazar o hacerle daño al otro.

Cuando uno de los padres reclama que el hijo quiera estar con él más tiempo para demostrarle que le importa todavía o cuando emponzoña al hijo contra el otro contándole el daño que ha hecho a la familia por querer una separación, se está usando el chantaje para manipular al pequeño.

Pero también, cuando se amenaza a la pareja con que no verá más a sus hijos o los volverá contra él si se rompe el matrimonio, se hace también chantaje usando a los niños como arma.


El niño como víctima indirecta

Y, desgraciadamente, esto se cumple a veces, impidiendo una relación normal entre los hijos y el padre ausente, o, al contrario, poniendo trabas para que el niño pueda acudir a su madre cuando "le toca" estar con el padre aunque el pequeño la necesite.

Cuando hablamos de un bebé o de un niño chiquitito que tiene como figura de apego fundamental a su madre separarlo de ella a la fuerza, cuando es obvio que la necesita, es una manera, también, de usar al niño como arma para hacerle daño a la madre o mantenerla sumisa. Cuando el niño es lactante, todavía me estremece más como puede un padre perjudicar a su hijo con tal de hacer valer unos derechos o dañar a su ex-pareja.

También, obviamente, sucede lo contrario, la madre que trata de poner dificultades para una relación normal entre el padre y el hijo. Cuando hay una separación, siempre que el otro miembro de la pareja no maltrate al niño o descuide su cuidado, hay que hacer un esfuerzo para no descargar el rencor en el hijo.

Siempre habría que ser capaces de poner el beneficio del niño por encima de nuestros deseos y no usarlo como arma contra el otro progenitor.

Todo esto, por supuesto, perjudica a todos, pero especialmente a los niños, armas y víctimas a la vez del chantaje emocional, pero seguramente, y esto es lo que no solemos ver, no es una experiencia nueva para ellos. El chantaje emocional usando a los niños como arma es algo muy serio, pero no lo es menos que el usar el chantaje emocional hacia los propios hijos.


El niño como víctima del chantaje emocional

Seguramente los padres que usan a un niño como arma ya los habían chantajeado muchas veces antes de llegar a esto, pero, egoístas, los adultos solamente son capaces de reconocer el chantaje si la víctima es un adulto y minimizan la violencia emocional cuando la víctima directa es el niño.

El chantaje emocional ocurre en todas las relaciones humanas. Los padres, los abuelos y los educadores lo utilizan contra los niños y los niños lo pueden aprender de ellos. También los adultos lo usamos unos contra otros y la manera más dañina para los niños es cuando unos padres lo utilizan entre ellos o lo usan para dañar al otro progenitor, tanto si son pareja como si ya no lo son.

En todos estos casos, los niños, incluso los que incorporan esta forma de relación hacia los adultos o hacia sus amigos, son víctimas, si lo reciben, por recibirlo, si lo usan, porque han sido seguramente chantajeados y han asimilado esta práctica como normal y aceptable, ya que si lo hacen sus padres no puede estar mal.

Todo lo que os he contado del chantaje con el niño como arma y como víctima indirecta nos parece, seguro, horrible y triste. En este caso si sabemos que también el niño sufre y nos indigna, además, que alguien chantajee a otro con emociones como el miedo a perder a una persona amada . ¿Nos remueve igual por dentro si a quien se amenaza con perder el amor es un niño y el que amenaza es su padre o su madre?

Y a esto voy. Chantajear emocionalmente a un niño es igual, o más grave, que chantajear emocionalmente a un adulto. La edad de la víctima o la autoridad del progenitor no invalida el hecho de que el chantaje emocional es una manipulación y una forma de violencia emocional. Una comunicación positiva y respetuosa, paciente, es una manera de poner las bases de una emocionalidad sana y de una familia capaz de amarse sin dañarse.

El que las amenazas no se cumplan, puesto que el niño, inocente, no lo sabe, no hace tampoco más leve el chantaje. Si un niño cree que su madre le dejará de querer si no se come la sopa, el chantaje es real y el niño, dominado por el miedo, se comerá la sopa para no perder el amor de su madre.

Esa es la clave, cuando el chantaje emocional se realiza contra un niño, contra nuestro hijo, no es menos grave que si se realiza contra nuestra pareja. Es peor, mucho peor, aunque nuestros padres nos lo hicieran o lo haga todo el mundo y los niños sobrevivan.

Es peor porque la personita que es chantajeada no tiene defensas contra esto, es más, confía, cree, en lo que sus padres le dicen y no hay nada que tema más que perder su amor y su respeto.

Hay muchas maneras de usar el chantaje emocional contra los niños mucho más habituales, normalizadas pero igualmente dañinas para ellos, pues suponen, igual que cuando lo hacemos contra un adulto, violencia emocional que manipula y que deja huella en el pequeño, abocándolo a convertirse él mismo en otro chantajista. Veremos cuales son en el tema siguiente.




Fuente: bebesymas.com