Amor mío! mírame, soy yo el hombre que probablemente soñaste, soy aquel que estaba en guerra contra la traición, las mentiras, el engaño y la falsedad, siento haber tardado tanto venciéndolos, ahora estoy aquí frente a tu puerta, frente a ti y todo tu ser, sí, estoy lleno de heridas pero nada graves necesito tu amor para curarlas, fueron demasiados años en guerra contra mí mismo pero he vuelto como un soldado victorioso, mi arma? el deseo de encontrarte en la vida real porque en mis sueños solo te admiraba de lejos, mientras abrazaba la esperanza de hallar la luz que me llevara a ti.
Confieso que un día pensé en rendirme y dejar que las malas intenciones de otras personas acabaran conmigo, pero mi sueño de hallarte y nuestros sueños me dio fuerza para levantarme de nuevo, sí, estoy agotado y necesito tus brazos para descansar, recostarme en tu pecho y dormir junto a ti hasta que mi cansancio se desvanezca. Mira las manos de mi corazón son la prueba de cuanto tuve que luchar y esperar para estar hoy contigo. Mientras batallaba, aprendí muchas cosas y entre ellas el valor que le puedo dar a un sentimiento correspondido, por eso amor mío ámame como desees, que atesorare ese sentimiento en mi interior como la recompensa de tanta lucha y espera, es hora de descansar en tu ser y que sientas que este soldado, dará la vida por ti como la dio en esa guerra para llegar hasta aquí, a tu lado.
