lunes, 24 de octubre de 2011

Electrocardiograma


Me levante temprano, para hacerme un examen que nunca creí que me haría, un electrocardiograma, me levante rápido pues no sabía dónde quedaba exactamente así que me fui en bus, con algo de angustia pues no quería que me dijeran que tenía algo malo en mi corazón… el bus tardo demasiado y se me hacía cada vez más tarde, la cita era a las 10:30 am y aún estaba en el bus a las 10:00 am, después de llegar al destino de la ruta de mi bus, me dispuse a caminar lo más rápido posible, después de quince minutos encontré el lugar, allí me encuentro con el portero del lugar y me dice que donde debo hacerme el examen, quedaba en el octavo piso del edificio, miro hacia el ascensor y veo que hay una fila de ancianos y algunos tipos jóvenes esperándolo, yo iba retrasado de tiempo así que dije “soy joven echemos a escalar este edificio” después de que había llegado al sexto piso me pesaban las piernas llegue al octavo piso y parecía que había trotado por más de una hora, en este piso me encuentro con que la sala de espera estaba plagada de solo personas de demasiada edad, llegue a la recepcionista y esta me dice que me siente a esperar que me llamaran, las sillas de la sala de espera estaban situadas en círculo en el medio había una mesita con muchos vasos desechables vacíos y algunos con un poco de café, parecía que muchos de ellos llevaban tiempo esperando a que los llamaran, había una silla vacía me senté allí y podía percibir que aquellos seres de mucha experiencia existencial me miraban, algunos cotilleaban entre ellos mirándome, no podía entender el porqué de eso, en un momento pensé que tenía lago en mi cara o mi cabello y por eso hablaban de ello hasta que una señora muy educada me dice –joven disculpa, es que tenemos una duda, vienes a algún tratamiento?- me pregunta algo preocupada, le respondí –no, en realidad vengo para un electrocardiograma que me mandaron a hacer-… -por qué? Tienes algún problema en el corazón?- … -no lo sé por eso he venido para descartar un supuesto soplo allí- muchos de ellos en coro parecían que habían entendido el porqué de mi presencia en ese lugar y la anciana me dice –mucho gusto….- quería saber mi nombre capte y le respondí –Víctor, me llamo Víctor-… -mucho gusto Víctor mi nombre es Ruth, disculpa el atrevimiento pero es que muchos de nosotros nos sorprendimos al verte aquí es raro ver a chicos jóvenes como tú en este lugar donde solo nos encontramos vejestorios como nosotros, ya estamos viejos y sabemos que estas cosas son típicas de la vejes…- dijo Doña Ruth con resignación, me sentí en confianza con aquellas personas y me permití decirles mi opinión –Tal vez tengan razón con respecto a las enfermedades que aquejan a ustedes personas de mayoría de edad que yo, pero pienso que la juventud no se basa solo en la apariencia física y físicamente en lo interno, la juventud está en todas las personas incluso en aquellos que han pasado un centenario de existencia, lo digo porque para ser joven no se necesita correr como atleta, ni tener el cuerpo de modelos de revista, en mi opinión la juventud está en las ganas de vivir, en la mente y el corazón, estas cosas pueden llegar a estar atrofiadas por el pasar de los años, pero aún siguen vivas y jóvenes cuando piensas cosas lindas y positivas, cuando sientes cosas que otros se les dificulta sentir, porque incluso hay adolescentes que piensan que la vida es corta y que no da tiempo para nada, para mí eso es una mentalidad envejecida por la cobardía de vivir y aceptar la realidad y la tristeza en su interior que se niegan a despojar solo para causar lastima y ser comprendidos como tal..- muchos ponían atención como si se tratara de una conferencia importante e interesante al igual que la recepcionista que dejo de hacer lo que hacía para escucharme hablar, al mismo tiempo aquellas personas sonreían escuchándome hablar y yo continúe -…incluso esas sonrisas que tienen en estos momentos para mi opinión eso es ser joven, cada vez que alguien muere después de haber vivido muchos años cuando esa persona siempre estaba sonriente, siempre escucharan frases como, “ay! Pero como así?, ella estaba muy joven” o “pero si a él uno siempre lo veía contento rejuvenecido ¿cómo fue que paso esto?” como les digo la juventud no está ni científica, ni religiosa, ni matemáticamente fundamentada en el estado físico de una persona, la juventud en nuestros corazones y en nuestra mente nunca desaparece siempre y cuando tú le permitas vivir dentro de ti hasta el último día de tu existencia, resignarse a vivir menos solo porque sabes que ya eres anciano es mostrarle a los demás lo raquítico y oxidado que estas, mi pregunta es ¿si viviste todos estos años con alegría, por qué no seguirla viviendo hasta el final de esa misma forma?...- Todos asentaban su cabeza de forma positiva a lo que yo decía, Don Arturo un hombre alto y poco erguido me pregunta -¿Víctor eres psicólogo o algo así?-…- no Don Arturo es solo que es mi forma de pensar con respecto a eso- le respondí sonriendo y Doña Ruth me dice –Nunca había escuchado a un chico tan joven como tu pensar de esa forma, es más lo dices como si ya tuvieras nuestra edad y solo hasta ahora creo que tienes mucha razón, nos enfrascamos en la idea de que somos viejos y que la juventud hace mucho tiempo paso por nuestros ojos y empezamos a vivir como ancianos y me gusta esa parte donde dices que la sonrisa nos hace jóvenes porque cuando yo lo hago me siento así, cuando me rio con muchas ganas siento que vuelvo al pasado, siento que olvido mi presente y quisiera que esos momentos no se acabaran, gracias Víctor yo tengo 76 años y por mi mente nunca paso un pensamiento tan bello como el tuyo…- en el momento me sentía también raro porque le estaba dando reflexiones de vida a aquellas máquinas de historia y experiencia, Doña Ester luego propuso hacer una oración corta por mí para que no me encontraran nada malo en mi corazón después de que leyeran mi electrocardiograma, mientras oraban por mí me llamaron y me pareció raro porque creí que ellos iban para lo mismo, le pregunte a la doctora que ellos que esperaban y me dijo que estaban en tratamientos pues ya cada uno sabe lo que se les encontró en estos exámenes y como me lo hizo saber uno de ellos el electrocardiograma me lo hacen ahí pero el resultado me lo dan después, ya me tocara esperar más para saber si tengo o no tengo nada, salí de allí y me despedí de ellos, todos muy agradecidos conmigo se despidieron de mi como si fuera alguien importante me sentía bien ver como todos sonreían mientras bajaba las escalas, cuando descendía de aquel edificio pensé dentro de mi “puede que no sea un psicólogo o un poeta reconocido por la gente, pero gracias a Dios tengo una forma de pensar que en el futuro cuando este a la edad de aquellas bellas reliquias, si Dios me lo permite, viviré como pienso ahora, así me daré cuenta de que no he envejecido que aún sigo siendo joven al igual que mi corazón que seguirá latiendo y sintiendo como lo hace ahora y sabré que "viejo es aquel que no quiere seguir existiendo por vivir resignado negativamente en su físico presente"

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