Se pierde mi mente, muda mi voz, sordos mis oídos y ciego mi corazón al ver aquel destello hermoso que trasmiten los ojos de ella, mi cuerpo es vulnerable ante su presencia, pero sé que si así fuese dejaría que ella cargara conmigo pues no tendría fuerzas para sostenerme en pie, me quedaría viendo tan magnífica belleza sin transmitir un solo acento porque mudo quedaría al perderme con cualquier gesto que sus ojos interpreten, tal vez exagere o tal vez no, no lo sé o mejor dicho no lo sabría hasta no tenerlos enfrente mío. Los ojos y la mirada de una mujer me dominan, me hacen suyo visualmente, capturan mi atención sin mucho esfuerzo, soy débil pero me gusta la sensación que produce el efecto de una bella mirada combinada con unos hermosos ojos, soy esclavo de ello. La mirada de una mujer es causante de todo pecado y error de los hombres en el amor y aunque no me considere uno de ellos admito que he intentado caer. Conocí unos ojos profundos e inmensos como el mar, por Dios ¡juro! Los más hermosos soñadores... con ansias de amar. Ojos que reflejan en su mirar la ansiedad de compartir aquel despertar de las caricias los besos sentir. Conocí unos ojos que desean felicidad quieren soñar, volver a despertar. Compartir las horas en la intimidad y encontrar a alguien que de verdad sepa amar, conocí unos ojos que no podré olvidar porque inducen al amor hay ternura en su mirar y hasta el más duro corazón de pasión hace vibrar. Esos ojos para mí quiero tener; besadlos con pasión con exquisita locura hacerlos míos y con ellos a su divino ser, para que unidos un día se pegue a mi piel y mi sangre sienta hervir, aprenda que es el amor y se deleite con pasión. Para mí los ojos de una mujer a rabia de muchos decepcionados del amor, son los que hicieron, hacen y harán latir a mil mi corazón.
